El herpes genital.

Una de las enfermedades de transmisión sexual (ETS) más frecuentes. De hecho, se ha podido comprobar que el 25% de la población pasa una vez por este mal trago, así que si tienes un herpes, no te preocupes, no eres la únic@.

¿Cómo sabemos si tenemos un herpes genital?


Los síntomas del herpes genital son:

- Flujo vaginal de un color amarillento.
- Escozor al orinar.
- Aparecen ampollas y úlceras en la piel.
- Fiebre.
- Malestar.
- Dolores en la parte baja de la espalda, ingles y rodillas.

¿Qué produce el herpes?

El causante de este mal, es el virus VHS2, virus herpes simplex II (también el VHS1, pero es menos frecuente y menos grave). Y se transmite a través del contacto genital y sus secreciones. Los herpes del tipo VHS1,  son menos graves, y también son causantes de los herpes en los labios, boca, etc... Y se puede contagiar por sexo oral.

¿Cómo evitarlo?

Dado que el contagio se produce por el contacto de las zonas genitales de un infectado y otro que no lo esté, la mejor manera de evitar el contagio sería abstenerse de tener relaciones. Si se mantienen, la siguiente mejor opción es utilizar anticonceptivos de barrera como el preservativo. Pero hay que tener en cuenta que las llagas y ampollas pueden aparecer en la parte externa, en una zona que no puede cubrir y proteger el preservativo y son estas ampollas las que producen el contagio.

Hay que tener en cuenta que una persona con herpes genital, no siempre tiene síntomas visibles y que podemos infectarnos sin saber si una persona lo tiene o no. Es por eso que lo más aconsejable (y siendo realistas) sería mantener relaciones con una pareja estable y monógama.

¿Tiene cura?

Hasta ahora no existe una cura definitiva para el herpes genital. El virus del herpes es capaz de ocultarse en el interior del cuerpo y aparecer de vez en cuando por algún motivo desencadenante como el estrés, la debilidad, la enfermedad, y otras...

Aunque el virus es difícil de hacer desaparecer, siempre se pueden mantener a raya con ciertos medicamentos. Esto medicamentos se dividen en dos grupos: los que están enfocados para reducir los síntomas de los brotes (tratamiento episódico) y los medicamentos que tratan de prevenir la aparición de los brotes (terapia supresiva) . La terapia supresiva son tratamientos más largos. Y cada tratamiento debe ser supervisado por un especialista de la salud.


Los irritantes químicos.

Una de las causas que pueden llegar a producir picor, irritación o molestias en la vagina, vulva, o labios, son los irritantes químicos. Dentro de los productos químicos que nos pueden provocar la irritación de la vulva y la entrada a la vagina, podemos encontrar: tampones, compresas y salvaslip perfumados, papel higiénicos irritados, ropa interior de fibras sintética, detergentes y suavizantes de ropa, jabones, cremas y aerosoles femeninos, toallas higiénicas perfumadas, etc... Algunos serán productos irritantes y otros producirán una reacción alérgica. Para diferenciarlos, basta con pasarse el producto por otra zona del cuerpo (por ejemplo por el dorso de la mano), si produce reacción alérgica es porque no es un simple irritante, sino un alérgeno.

Estos productos tienen elementos químicos irritantes que, en algunos casos pueden ser alérgicos, por eso es conveniente evitarlos y usar productos más naturales.

La parte buena de que las irritaciones o prurito vulvar sean causados por estos productos es que tienen una fácil solución, basta con evitarlos e ir probando hasta encontrar exactamente cual es el que nos afecta. 
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