CAUSAS PSICOLÓGICAS Y EMOCIONALES DEL VAGINISMO.


El vaginismo es un problema que sufren aquellas mujeres que tienen dificultar de disfrutar del coito de forma gozosa y libre de dolores. Si se siente dolor al tener relaciones, posiblemente se deba a un problema físico: infección, alergia al látex, inflamación por algún motivo, masturbación brusca, etc... pero si después de hacer un reconocimiento por un profesional de la salud, se comprueba que no existe un motivo físico que produzca el vaginismo, cabe preguntarse si hay motivos emocionales que nos estén creando este problema.

Son muchos los motivos psicológicos que pueden acabar con el vaginismo, y todos ellos tienen un orígen común, el miedo: Miedo a un posible embarazo, miedo al mismo dolor, miedo a que se repita o a recordar una situación traumática, miedo o inseguridad a no agradar, etc... otro miedo menos evidente y que encubrimos con razonamientos es el miedo a no cumplir con las normas que nos han impuesto. A eso se llama culpa y se da en familias muy restrictivas, en sociedades machistas o religiosas extremadamente represivas. Pero hay que deshacerse de la culpa, podemos disfrutar de nuestro cuerpo y de su placer... de hecho, el coito tiene multitud de beneficios para nuestro cuerpo:  te conserva joven, te produce las hormonas de la felicidad, tu piel y el cabello toman un color más sano, alivias tensiones, previene de enfermedades del corazón, oxigena el cuerpo, etc... alfo que trae tantos beneficios no puede ser malo.

El miedo tiene la capacidad de "cerrar" nuestro cuerpo, en todos los sentidos, pero en este caso en concreto , produce la contracción de las paredes vaginales y la falta de lubricación. Si se contraen las paredes vaginales, la penetración causará dolor.

El primer paso para superar el vaginismo cuando es causado por causas emocionales, es hablar con tu pareja. Es necesario que sea consciente de tus inseguridades. Hay un dicho que dice que cuando compartes, las alegrías se multiplican por dos, y las penas se dividen por la mitad. Y es cierto que lo primero que hay que hacer es desahogarse con la persona más íntima. Una vez dado este paso, verás que te has quitado de encima un gran peso y que a partir de ese momento todo empezará a ir mejor. Se paciente contigo misma y quierete como querrías a la persona que más quieres.


IRRITACIÓN EN VULVA Y LABIOS ... PARÁSITOS.

No todas las irritaciones de la vulva o los labios externos son producidas por bacterias, hongos, virus o por una reacción cutánea alérgica. Otro factor son los parásitos. Los más comunes, de menos a más son:

Tricomoniasis vaginal. Es un parásito muy común. Se considera una ETS (Enfermedad de Transmisión Sexual). Por tanto, un modo fácil de evitar el contagio pasa por utilizar preservativo y no tener muchas parejas sexuales.

Entre los síntomas, los más frecuentes son prurito vulvar, irritación, sensación de quemazón, inflamación de la zona vaginal e inflamación del folículo capilar. Además, suele desprenderse un flujo con un olor desagradable. El tratamiento constará de ciertos medicamentos pero, lo más importante, es que se realice en pareja.



Pediculosis pubis. Conocido también como piojo púbico o cámbaros o más comúnmente "ladillas". Es la segunda infección por parásito más común. Se trata de un insecto que se adhiere a la zona del vello donde actúa como un parásito que pica la piel para conseguir una escasa ración de sangre para alimentarse. Normalmente se reproduce fácilmente y a sus crías se les llama "liendres". También se contagian por transmisión sexual, mediante el contacto de las zonas velludas.

Entre los síntomas, los más frecuentes son un gran picor en la zona vulvar. En ocasiones, el picor es tan intenso que se producen daños por un fuerte rascado. Además, la forma inequívoca de que se tiene este parásito es que se observa a simple vista, por tanto es más fácil de diagnosticar y de tratar. El tratamiento consiste en aplicar champús específicos y siguiendo las instrucciones que indican.



Oxiuriasis. Una infección que se produce casi siempre en niños. Producen un fuerte picor en el ano y a través del rascado pueden llegar a la entrada de la vagina. Se encuentran en el recto y durante la noche depositan los huevos en el ano.

Entre los síntomas, se observan lombrices minúsculas en las heces y existen medicamentos muy efectivos para tratar con ellas.


SANGRE EN LA ORINA.


La presencia de sangre en la orina recibe el nombre de hematuria y se puede clasificar como hematuria microscópica o macroscópica. Microscópica cuando la cantidad de sangre en la orina es tan poca que no se ve a simple vista y macroescópica cuando hay tanta cantidad que sí se puede observar a simple vista.

La hematuria se presenta tanto en mujeres como en hombres, y las causas pueden ser las mismas exceptuando que el origen de la sangre sea producido por una afección en la próstata.

Entre las causas podemos encontrar:

Restos de menstruación. En ocasiones, y sobre todo los días siguiente a la deprivación y durante los días de ovulación, pueden desprenderse restos de sangre que se pueden juntar con la orina. En estos casos es indoloro y suele coincidir con las fechas indicadas.

Cistitis y uretritis. Probablemente la causa más común. En estos casos, la sangre en la orina puede ir acompañada de picazón, escozor al orinar y rojeces.

Pielonefritis o infección renal. Estas suelen ser infecciones más graves y entre los síntomas podemos encontrar dolores en la espalda y molestias y debilidad y fiebre. Además suelen ir acompañados de los síntomas similares a los de las cistitis y uretritis.

Piedras en los riñones. Cuando hay piedras o arenilla en los riñones, se suelen sufrir cólicos muy dolorosos en la zona. Y sobre todo al orinar.

Glomerulonefritis. Es una inflamación de la zona de filtrado de los riñones, puede ser provocado por una enfermedad viral o bacteriana, además de ser más frecuentes en personas con diabetes.

Cáncer de vejiga y de riñón. Perdidas de peso, fiebres, nauseas, debilidad y otros síntomas sueñen acompañar esta enfermedad. Suele darse en personas mayores de 50 años.

El tratamiento para la hematuria dependerá pues de el origen de la sangre. Puede ir desde antibióticos hasta ondas de choque para la rotura de piedras renales. En todo caso, será el médico quien deba indicar el tratamiento. No obstante, mmientras tanto, la ingesta de mayor cantidad de agua es siempre acertado y no beber bebidas irritantes como alcohol o café es adecuado sea cual sea la causa.

BARTOLINITIS, SÍNTOMAS Y REMEDIOS

Se llama Bartolinitis a la inflamación de las glándulas de Bartolino. Estas son unas glándulas del tamaño de un garbanzo y que se encuentra en ambos lados de la vagina y su función es la de lubricar los labios para favorecer la función sexual.

La inflamación de las glándulas de Bartolino se producen cuando a causa de la obstrucción del conducto de salida las glándulas no pueden verter el líquido producido y se va hinchando. Normalmente, la inflamación de salida de los conductos se produce por la infección de estos, infección generalmente producida por bacterias E. coli del intestino o el Staphylococcus aureus.

Entre los síntomas más destacables de la Bartolinitis encontramos el dolor. Un fuerte dolor que incluso podemos notar con un simple roce o al caminar.

El modo de solucionar el problema de la infección es pues atacar el elemento patógeno.

Lo primero, mantener una higiene adecuada es necesario. Así evitaremos futuras infecciones. Y además una alimentación con menos azucares también ayuda a mantener el Ph adecuado.
La gonorrea y otras enfermedades de transmisión sexual también pueden producir la infección. Tenemos que tener en cuenta que la mayoría de las infecciones se producen sobretodo entre los 20 a 30 años. Edad de mayor fertilidad y madurez sexual.
Cuando la causa han sido infecciones bacterianas, lo ideal es acudir al ginecólogo para que nos recete un antibiótico adecuado.

HIGIENE VAGINAL, OLOR DESAGRADABLE Y FUERTE.

Cuando sentimos un cierto olor, un olor más fuerte de lo normal que tiene su origen en las partes íntimas y que en muchos casos va acompañado de un picor o escozor en la zona, lo normal es pensar que se debe a una mala o ineficiente higiene vaginal y, queriendo remediarlo, probablemente tomemos la decisión equivocada de realizarnos una ducha vaginal. 


Una ducha vaginal consiste en enjuagar o limpiar la zona vaginal con agua proyectada o con agua y sales. Aunque se puede hacer la mezcla de forma casera, existen algunas variedades en farmacias que nos pueden simplificar la operación.

Pero antes que nada, conviene saber si es acertado hacer una ducha vaginal o no. Por que el olor vaginal, si es causado por una infección puede deberse justamente a lo contrario que cabría pensar, puede deberse a un exceso de limpieza.

Es cierto que el olor (y sobre todo si va acompañado de picor, escozo o flujo) puede deberse a una infección, ya sea bacteriana o  causada por hongos. Y que esta infección se haya producido por una proliferación del agente infeccioso. Pero nuestro cuerpo tiene la capacidad de minimizar estos efectos, de reducir los agentes infecciosos y eliminar la infección en su totalidad (excepto en algunos casos). Para que se produzca esta autolimpieza el cuerpo debe mantener un equilibrio del Ph y una flora vaginas adecuada. Algo que no sucede cuando se realizan duchas vaginales. Las duchas vaginales no únicamente eliminan las bacterias "malas", también eliminan las "buenas", las que nos beneficias y combaten las infecciones. Las duchas vaginales nos desajustan el Ph y el equilibrio de nuestra flora intestinal.

 Entonces, como mantener una higiene adecuada para evitar infecciones y malos olores. 

Pues lo ideal, para mantener una zona íntima cuidada es utilizar productos higiénicos que no alteren el Ph, que no sean agresivos y que no contengan perfumes que puedan irritar la piel. Lo mejor es pues agua tibia o fresca con un jabón suave.

Respecto a la ropa interior, esta debe cambiarse mínimo una vez al día y debe ser lavada en caliente a mínimo 70 grados. Nunca poner mojada.

La zona interior debemos recordar que se limpia sola, pero hay alimentos que favorecen la proliferación de esta. Azúcares, pan, leche, carnes rojas, etc... son alimentos que deben reducirse, ya que desajustan el Ph y son alimento de las bacterias y hongos causantes de la infección.

Siempre que toquemos la zona íntima con las manos, estas deben estar bien limpias. Además, cuando nos limpiemos debemos hacerlos siempre de delante hacia a atrás.

No llevar el traje de baño mojado durante mucho tiempo.


 La higiene antes y después del sexo. 

La práctica higiénica no es diferente de la escrita en la parte superior. En principio hay que tener en cuenta que las bacterias, la flora vaginal, si no se encuentra infectada, no causa ningún problema al órgano masculino.

Por supuesto, se debe limpiar la zona anal si en los juegos se realiza esta práctica.

Después de sexo hay que limpiarse con agua y jabón suave. Una ducha puede ser recomendable pero si te encuentras fuera de casa o no puedes, las toallitas son una buena opción.

POLEO PARA LAS INFECCIONES VAGINALES.


En la mayoría de los casos, las sensaciones de escozor, de irritación o quemazón en la vulva, labios, uretra o vagina, son causados por problemas de infección, normalmente de origen bacteriano, parásitario o por hongos. Para estos casos, lo ideal es utilizar un antiséptico que elimine el patógeno sin ser irritante, y que podamos utilizar para combatir la infección tanto por dentro como por fuera.

Para conseguir esto, podemos echar mano al poleo o poleo menta (Mentha pulegium). Su nombre ya hace referencia a la capacidad de la planta de eliminar ciertos parásitos, pulegium viene de la palabra pulica, que quiere decir pulga. Haciendo referencia a la costumbre que se tenía antaño de espantar las pulgas con esta planta. El poleo menta contiene mentol, timol, cineol, y otros ingredientes antisépticos que la convierten en el perfecto antibacteriano y antiséptico, e ideal para combatir la infección tanto por fuera como por dentro.

Para combatir la infección, de orina, vaginal, uretra o riñones, tenemos que beber mucha agua y podemos beber parte de esta agua con infusiones de poleo. Se deben tomar dos al día: una antes de acostarse y otra por la mañana.

Si las molestias están en el exterior, labios, parte externa de la vagina o vulva, se deben hacer baños de asiento una vez al día, sobre todo antes de acostarse. Después secarse con una toalla limpia y utilizar ropa interior holgada.



YIN YANG Y Candidiasis.

Es curioso como la medicina tradicional china, que busca un equilibrio en el cuerpo (y en todo en general) entre lo que representa entre el yin y el yang, entre la energía femenina y masculina, entre lo expansivo y la contracción, entre dos fuerzas opuestas en general... coincide con aquello que empiezan a aconsejar desde los últimos años la medicina occidental.
Sobre todo en la máxima que afirma que el hay que conseguir el equilibrio del cuerpo, y esto se consigue con la alimentación.

La Candida, el nombre que recibe un conjunto de hongos molestos que tenemos en el cuerpo y causantes delas infecciones en la zona genital (y otros) , se desarrolla de manera descontrolada cuando existe un desequilibrio químico en el cuerpo que favorece la proliferación del hongo.

En la medicina occidental, en dietética y nutrición, se aconseja evitar ciertos productos acidificantes, aconsejan tomar alimentos que metabolizamos con un resultado alcalino. Casualmente, estos alimentos aconsejados por la medicina convencional son los que en China se conocen como  energía yin: azúcares, edulcorantes artificiales, café, colorantes, bebidas fermentadas como los vinos, vinagres, las cervezas; los productos lácteos.

Los alimentos que en la medicina tradicional china se les conoce como yin, son alimentos inmunosupresores ( el sistema inmune pierde la capacidad de resistir a infecciones), son alimentos fríos, húmedos, suaves y de color oscuro. Son yin los alimentos acuáticos, como el pescado y las algas, los que crecen en la oscuridad o bajo tierra, como los champiñones y las raíces, así como la avena, la cebada, ...

En la imagen inferior se puede ver los alimentos yin y los yang. Lo ideal es mantener un equilibrio, pero si observas bien, podrás ver que nuestra alimentación suele ir hacia la alimentación yang. Según la medicina tradicional china, los alimentos que se encuentren más centrados en la imagen son aquellos más equilibrados y por tanto los que nos resultan más beneficiosos. En cambio, los alimentos que se sitúan en el extremo deben ser tomados en menos cantidad.




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