SABOR Y OLOR DE LA VAGINA.



Si nos levantamos por la mañana y al ir al baño notamos un cierto olor desagradable que nos puede incomodar y, después de una cuidados higiene y de varios análisis médicos, NO han aparecidos patógenos que produzcan una infección, quizá el olor producido se deba a algún alimento o dieta mal asimilada. No obstante eso no quiere decir que a todo el mundo le afecten de la misma forma los mismo alimentos. Por eso, es ideal anotar que has comido el día anterior a la aparición del olor.

Alimentos muy azucarados o carnes de animales tratadas con hormonas que luego afectan a nuestro cuerpo, pueden alterar el Ph. También pueden afectar las dietas con pocos vegetales y poca fruta. Entre los alimentos que pueden producir un mal olor vaginal encontramos los dulces y las carnes con mucha grasa y hormonada, el ajo, cebolla, espárragos, mariscos, especias (curry, comino, etc...), café y licores o alimentos que puedas tener cierto grado de alergia.

Para estos casos, lo mejor es beber mucha agua y hacer una dieta depurativa. Notareis la diferencia rápidamente. Evita comida basura llena de alimentos refinados cargados de químicos.

Si sigues leyendo encontrarás una lista de alimentos que alteran tanto el sabor como el olor de la vagina.

- El tabaco, las drogas y el alcohol hacen que las secreciones se vuelvan amargas.

- La carne roja, espárragos, brócoli, espinacas y algunas vitaminas hacen que el sabor se vuelva salado.

- Productos lácteos como el queso y la leche también le dan un toque salado.

- Comer solamente vegetales, excepto los de las familias de las coles como la coliflor, brócoli y espárragos, mejorarán el sabor de las secreciones; especialmente el apio.

- El perejil y el apio son excelentes para endulzar tu zona íntima.

- La comida con canela, menta y limón también le da un toque dulce a las secreciones.

- Consumir frutas como piña, papaya, arándano, melón, mango, manzana y pera endulza el sabor de las secreciones. El azúcar que contienen puede también contrarrestar los cambios de sabor que provoca la bebida y el cigarro.


Información extraída de www.veintitantos.com

REMEDIOS PARA EL HERPES GENITAL.


Cuando hablamos de herpes, en general nos referimos a la infección producida por cierto tipo de hongos, y es un plural porque no solamente existe el herpes simple (conocido más como herpes genital), existen otro tipo de herpes como por ejemplo el herpes zóster y otros. No obstante, el herpes genital o herpes simple es el más común y el cual tomamos como referencia para escribir este artículo.

El virus que provoca el herpes simple es el tipo II, (virus herpes simplex, o virus herpes hominis), también existe el tipo I, pero este se suele presentar en la parte superior del cuerpo como en los labios y en la boca. En cambio, el tipo II se encuentra en zona genital, ano, nalgas incluso parte baja del abdomen.

¿Cómo se transmite?

El virus del herpes simple se transmite con el contacto. El virus puede ser liberado a través de la piel o mediante úlceras que al romperse liberan el virus. Por tanto, con el simple contacto, a través de las relaciones sexuales o con contacto genital con una persona infectada, es fácil contagiarse.

¿ Cómo sabemos si una persona está contagiada?

Es difícil saberlo. No obstante, antes de que aparezcan unas llagas visibles , la zona suele enrojecerse y picar bastante. El proceso de la infección se diferencia en dos estadios: el activo ( cuando existen llagas visibles) y el preactivo ( se sientes picores y hormigueos en zonas que más tarde se verán afectadas por las llagas).

Algunos consejos:

Dado que es un virus, las cremas bactericidas no tienen ningún efecto, de hecho pueden perjudicar aun más la infección. También hay que evitar cremas con cortisona que impiden que nuestro sistema inmunitario se movilice y combata la infección.

Evitar rascarse. Lo normal es que si al rascarte dañas una llaga, una úlcera, el virus pueda esparcirse a otra zona y estaremos empeorando el problema. Ponte una tirita para evitar esto. Si tocamos la zona infectada, lavarnos bien las manos antes y después.

Ropa holgada y de algodón. Tendremos que evitar ropa que nos apriete, que nos irrite, o "nos rasque". Por eso es mejor utilizar ropa de prendas naturales que son más amables y que sea holgada para que la zona se ventile mejor.

Secarse bien. Después de un baño en la piscina, en la playa es conveniente no permanecer mucho tiempo con el bañador mojado. Al salir de la ducha debemos secarnos bien. Deberemos utilizar una toallita solamente para esa zona, y no frotaremos para no perjudicar la infección.

Cuida la alimentación y evita el estrés. En ocasiones, la infección se desarrolla cuando nuestro cuerpo se siente débil. Si comemos mucha comida basura o tenemos mucho estrés, nuestro sistema inmunitario se debilita.


Remedios:

Además de los medicamentos y de los consejos antes mencionados, podemos echar mano a los siguientes remedios caseros.


  1. Colocaremos en una bolsa, o cubiertos con una tela suave un poco de hielo para poder aplicarlo en la zona.
  2. La harina de arroz o maizena sirve para reducir el picazón. Basta con aplicarlo sobre la zona.
  3. Preparamos una infusión de té (negro o verde). Cuando la sintamos fría, bañamos un algodoncito y empapamos la zona con esta.
  4. Podemos aplicar el mismo remedio anterior pero sustituyendo el té por malvavisco.
  5. Un remedio casero de la abuela consiste en pasarse un ajo por la zona hasta que escueza. Luego lavar con agua fresca.
  6. Aplicar sobre la piel Aloe Vera o Sábila para que las llagas se sequen.






CAUSAS PSICOLÓGICAS Y EMOCIONALES DEL VAGINISMO.


El vaginismo es un problema que sufren aquellas mujeres que tienen dificultar de disfrutar del coito de forma gozosa y libre de dolores. Si se siente dolor al tener relaciones, posiblemente se deba a un problema físico: infección, alergia al látex, inflamación por algún motivo, masturbación brusca, etc... pero si después de hacer un reconocimiento por un profesional de la salud, se comprueba que no existe un motivo físico que produzca el vaginismo, cabe preguntarse si hay motivos emocionales que nos estén creando este problema.

Son muchos los motivos psicológicos que pueden acabar con el vaginismo, y todos ellos tienen un orígen común, el miedo: Miedo a un posible embarazo, miedo al mismo dolor, miedo a que se repita o a recordar una situación traumática, miedo o inseguridad a no agradar, etc... otro miedo menos evidente y que encubrimos con razonamientos es el miedo a no cumplir con las normas que nos han impuesto. A eso se llama culpa y se da en familias muy restrictivas, en sociedades machistas o religiosas extremadamente represivas. Pero hay que deshacerse de la culpa, podemos disfrutar de nuestro cuerpo y de su placer... de hecho, el coito tiene multitud de beneficios para nuestro cuerpo:  te conserva joven, te produce las hormonas de la felicidad, tu piel y el cabello toman un color más sano, alivias tensiones, previene de enfermedades del corazón, oxigena el cuerpo, etc... alfo que trae tantos beneficios no puede ser malo.

El miedo tiene la capacidad de "cerrar" nuestro cuerpo, en todos los sentidos, pero en este caso en concreto , produce la contracción de las paredes vaginales y la falta de lubricación. Si se contraen las paredes vaginales, la penetración causará dolor.

El primer paso para superar el vaginismo cuando es causado por causas emocionales, es hablar con tu pareja. Es necesario que sea consciente de tus inseguridades. Hay un dicho que dice que cuando compartes, las alegrías se multiplican por dos, y las penas se dividen por la mitad. Y es cierto que lo primero que hay que hacer es desahogarse con la persona más íntima. Una vez dado este paso, verás que te has quitado de encima un gran peso y que a partir de ese momento todo empezará a ir mejor. Se paciente contigo misma y quierete como querrías a la persona que más quieres.


IRRITACIÓN EN VULVA Y LABIOS ... PARÁSITOS.

No todas las irritaciones de la vulva o los labios externos son producidas por bacterias, hongos, virus o por una reacción cutánea alérgica. Otro factor son los parásitos. Los más comunes, de menos a más son:

Tricomoniasis vaginal. Es un parásito muy común. Se considera una ETS (Enfermedad de Transmisión Sexual). Por tanto, un modo fácil de evitar el contagio pasa por utilizar preservativo y no tener muchas parejas sexuales.

Entre los síntomas, los más frecuentes son prurito vulvar, irritación, sensación de quemazón, inflamación de la zona vaginal e inflamación del folículo capilar. Además, suele desprenderse un flujo con un olor desagradable. El tratamiento constará de ciertos medicamentos pero, lo más importante, es que se realice en pareja.



Pediculosis pubis. Conocido también como piojo púbico o cámbaros o más comúnmente "ladillas". Es la segunda infección por parásito más común. Se trata de un insecto que se adhiere a la zona del vello donde actúa como un parásito que pica la piel para conseguir una escasa ración de sangre para alimentarse. Normalmente se reproduce fácilmente y a sus crías se les llama "liendres". También se contagian por transmisión sexual, mediante el contacto de las zonas velludas.

Entre los síntomas, los más frecuentes son un gran picor en la zona vulvar. En ocasiones, el picor es tan intenso que se producen daños por un fuerte rascado. Además, la forma inequívoca de que se tiene este parásito es que se observa a simple vista, por tanto es más fácil de diagnosticar y de tratar. El tratamiento consiste en aplicar champús específicos y siguiendo las instrucciones que indican.



Oxiuriasis. Una infección que se produce casi siempre en niños. Producen un fuerte picor en el ano y a través del rascado pueden llegar a la entrada de la vagina. Se encuentran en el recto y durante la noche depositan los huevos en el ano.

Entre los síntomas, se observan lombrices minúsculas en las heces y existen medicamentos muy efectivos para tratar con ellas.


SANGRE EN LA ORINA.


La presencia de sangre en la orina recibe el nombre de hematuria y se puede clasificar como hematuria microscópica o macroscópica. Microscópica cuando la cantidad de sangre en la orina es tan poca que no se ve a simple vista y macroescópica cuando hay tanta cantidad que sí se puede observar a simple vista.

La hematuria se presenta tanto en mujeres como en hombres, y las causas pueden ser las mismas exceptuando que el origen de la sangre sea producido por una afección en la próstata.

Entre las causas podemos encontrar:

Restos de menstruación. En ocasiones, y sobre todo los días siguiente a la deprivación y durante los días de ovulación, pueden desprenderse restos de sangre que se pueden juntar con la orina. En estos casos es indoloro y suele coincidir con las fechas indicadas.

Cistitis y uretritis. Probablemente la causa más común. En estos casos, la sangre en la orina puede ir acompañada de picazón, escozor al orinar y rojeces.

Pielonefritis o infección renal. Estas suelen ser infecciones más graves y entre los síntomas podemos encontrar dolores en la espalda y molestias y debilidad y fiebre. Además suelen ir acompañados de los síntomas similares a los de las cistitis y uretritis.

Piedras en los riñones. Cuando hay piedras o arenilla en los riñones, se suelen sufrir cólicos muy dolorosos en la zona. Y sobre todo al orinar.

Glomerulonefritis. Es una inflamación de la zona de filtrado de los riñones, puede ser provocado por una enfermedad viral o bacteriana, además de ser más frecuentes en personas con diabetes.

Cáncer de vejiga y de riñón. Perdidas de peso, fiebres, nauseas, debilidad y otros síntomas sueñen acompañar esta enfermedad. Suele darse en personas mayores de 50 años.

El tratamiento para la hematuria dependerá pues de el origen de la sangre. Puede ir desde antibióticos hasta ondas de choque para la rotura de piedras renales. En todo caso, será el médico quien deba indicar el tratamiento. No obstante, mmientras tanto, la ingesta de mayor cantidad de agua es siempre acertado y no beber bebidas irritantes como alcohol o café es adecuado sea cual sea la causa.

BARTOLINITIS, SÍNTOMAS Y REMEDIOS

Se llama Bartolinitis a la inflamación de las glándulas de Bartolino. Estas son unas glándulas del tamaño de un garbanzo y que se encuentra en ambos lados de la vagina y su función es la de lubricar los labios para favorecer la función sexual.

La inflamación de las glándulas de Bartolino se producen cuando a causa de la obstrucción del conducto de salida las glándulas no pueden verter el líquido producido y se va hinchando. Normalmente, la inflamación de salida de los conductos se produce por la infección de estos, infección generalmente producida por bacterias E. coli del intestino o el Staphylococcus aureus.

Entre los síntomas más destacables de la Bartolinitis encontramos el dolor. Un fuerte dolor que incluso podemos notar con un simple roce o al caminar.

El modo de solucionar el problema de la infección es pues atacar el elemento patógeno.

Lo primero, mantener una higiene adecuada es necesario. Así evitaremos futuras infecciones. Y además una alimentación con menos azucares también ayuda a mantener el Ph adecuado.
La gonorrea y otras enfermedades de transmisión sexual también pueden producir la infección. Tenemos que tener en cuenta que la mayoría de las infecciones se producen sobretodo entre los 20 a 30 años. Edad de mayor fertilidad y madurez sexual.
Cuando la causa han sido infecciones bacterianas, lo ideal es acudir al ginecólogo para que nos recete un antibiótico adecuado.

HIGIENE VAGINAL, OLOR DESAGRADABLE Y FUERTE.

Cuando sentimos un cierto olor, un olor más fuerte de lo normal que tiene su origen en las partes íntimas y que en muchos casos va acompañado de un picor o escozor en la zona, lo normal es pensar que se debe a una mala o ineficiente higiene vaginal y, queriendo remediarlo, probablemente tomemos la decisión equivocada de realizarnos una ducha vaginal. 


Una ducha vaginal consiste en enjuagar o limpiar la zona vaginal con agua proyectada o con agua y sales. Aunque se puede hacer la mezcla de forma casera, existen algunas variedades en farmacias que nos pueden simplificar la operación.

Pero antes que nada, conviene saber si es acertado hacer una ducha vaginal o no. Por que el olor vaginal, si es causado por una infección puede deberse justamente a lo contrario que cabría pensar, puede deberse a un exceso de limpieza.

Es cierto que el olor (y sobre todo si va acompañado de picor, escozo o flujo) puede deberse a una infección, ya sea bacteriana o  causada por hongos. Y que esta infección se haya producido por una proliferación del agente infeccioso. Pero nuestro cuerpo tiene la capacidad de minimizar estos efectos, de reducir los agentes infecciosos y eliminar la infección en su totalidad (excepto en algunos casos). Para que se produzca esta autolimpieza el cuerpo debe mantener un equilibrio del Ph y una flora vaginas adecuada. Algo que no sucede cuando se realizan duchas vaginales. Las duchas vaginales no únicamente eliminan las bacterias "malas", también eliminan las "buenas", las que nos beneficias y combaten las infecciones. Las duchas vaginales nos desajustan el Ph y el equilibrio de nuestra flora intestinal.

 Entonces, como mantener una higiene adecuada para evitar infecciones y malos olores. 

Pues lo ideal, para mantener una zona íntima cuidada es utilizar productos higiénicos que no alteren el Ph, que no sean agresivos y que no contengan perfumes que puedan irritar la piel. Lo mejor es pues agua tibia o fresca con un jabón suave.

Respecto a la ropa interior, esta debe cambiarse mínimo una vez al día y debe ser lavada en caliente a mínimo 70 grados. Nunca poner mojada.

La zona interior debemos recordar que se limpia sola, pero hay alimentos que favorecen la proliferación de esta. Azúcares, pan, leche, carnes rojas, etc... son alimentos que deben reducirse, ya que desajustan el Ph y son alimento de las bacterias y hongos causantes de la infección.

Siempre que toquemos la zona íntima con las manos, estas deben estar bien limpias. Además, cuando nos limpiemos debemos hacerlos siempre de delante hacia a atrás.

No llevar el traje de baño mojado durante mucho tiempo.


 La higiene antes y después del sexo. 

La práctica higiénica no es diferente de la escrita en la parte superior. En principio hay que tener en cuenta que las bacterias, la flora vaginal, si no se encuentra infectada, no causa ningún problema al órgano masculino.

Por supuesto, se debe limpiar la zona anal si en los juegos se realiza esta práctica.

Después de sexo hay que limpiarse con agua y jabón suave. Una ducha puede ser recomendable pero si te encuentras fuera de casa o no puedes, las toallitas son una buena opción.

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